El fútbol es ganar, ganar, ganar, ganar y volver a ganar. Eso dijo Luis Aragonés.

La empresa es vender, vender, vender y volver a vender.

No sé si alguien lo dijo antes de esta forma, pero no es nada nuevo bajo el sol.

Vender pone los pelos de punta a muchas personas. Sin embargo, comprar los hace enormemente felices. ¿Tiene sentido eso? ¿Es habitual preferir pagar que cobrar?¿Es esa una de las grandes diferencias entre los emprendedores y empresarios y las personas que prefieren trabajar por cuenta ajena?

En los últimos días muchas personas me han llamado “valiente” por montar empresas. También me han preguntado mi opinión sobre qué es lo que hace falta para montar un negocio. He estado pensando en ello y la única respuesta que se me ocurre que lo resume todo es: APRENDE A VENDER.

Vendemos todo el tiempo. Todos. Los emprendedores vendemos de forma intencionada y consciente. Todo el rato. A todas horas. Vendemos a nuestros clientes. A nuestros inversores. A nuestros colaboradores. A nuestros proveedores. Vendemos a todo el que se nos pone por delante porque hay que vender, vender y vender. Es cierto que no todo el mundo compra. Unos sí y unos no. Pero eso no tiene nada que ver con que estemos todo el día vendiendo.

De verdad, si quieres montar una empresa, no hay muchos trucos: aprende a vender. Si no sabes por dónde empezar, comienza por observar a otros que ya llevan la venta en la sangre. Estudia cómo y de qué hablan. Cómo se mueven. Con quién se juntan.

Si quieres aprender a vender más rápido, te sugiero algunas lecturas muy chulas, como “El vendedor desafiante”, de M. Dixon, “Rompe la barrera del No” de C. Voss y “Blueprints for a SaaS sales Organization” de J. Van Der Kooij.