Le contaba a una persona interesada en invertir en mi empresa lo mucho que me gusta tener un modelo de negocio basado en la suscripción de los clientes. Los negocios SaaS tienen esa potencia, así como los gimnasios e, incluso, el podcast de pago que hace mi marido diariamente sobre deportes.

Llevo viviendo con Pepe unos 20 años. Desde que lo conozco es un fan loco de los deportes americanos. Se pasa fines de semanas enteros viendo partidos de NBA, NFL y MLB. Tanto es así que yo hace muchos años que no veo la TV y que mi vida transcurre con los partidos en inglés de fondo. Gritos de gente en las gradas, la cantinela de los narradores… esa es la banda sonora de mi casa.

En la conversación con esa persona interesada en Hiwook, le conté lo que hacía Pepe en su podcast diario. Incluso, para hacerme la resabidilla, mencioné a Peyton Manning. Al llegar a casa le dije a mi marido: “cuqui, estuve hablando de ti y de Peyton Manning hoy. ¿Cómo va en los Patriots?”.

Casi se cae del sofá del ataque de risa al oír mis palabras. Me responde: “Cuca, ¿no te has enterado de que, además de que Peyton ya está retirado, los Patriots era su equipo archienemigo?” Ahí empecé yo a reír sin parar.

No, a pesar de tener de fondo en la TV deporte americano durante 7 horas cada día del fin de semana, no me entero de nada. Soy una mujer con una gran memoria. ¿Cómo puede ser? Ya tengo la respuesta: la ATENCIÓN es la clave.

He llegado a la conclusión de que la Atención es la clave de todo en la vida. ¿De todo?¿No estás exagerando? No. De todo. Estoy segura.

La atención que pones en algo determina lo que aprendes. La mera exposición no sirve de nada, como es mi caso con el deporte. Piensa en algún tema importante para otra persona que tengas cerca y sobre el que tú no tengas ni idea. Hasta que no pongas tu atención en ese asunto, seguirá siendo un misterio para ti.

Estudié, como otra asignatura más, Psicología de la Atención. Al ser una asignatura de primero y categorizada dentro de Psicología Básica, no le presté mucha atención, valga la redundancia. Se trataban temas abstractos sobre la atención. Gran parte del temario estaba enfocado a la percepción sensorial. No me interesaba tanto en aquel momento.

Sin embargo, mi concepto de la atención ahora es otro bien distinto. Ahora sí que la veo como un concepto realmente importante, pues la atención determina cómo ves a los demás y cómo ellos te ven a ti. Según tengas tu atención dirigida hacia los demás, o hacia a ti, verás a las personas de una forma o de otra. Y eso determinará tus relaciones con los demás, que además impactarán en tu estilo y calidad de vida.

La atención es tan, tan importante que nos supera en su propio concepto. Me he dado cuenta de que nuestra atención es lo más importante que podemos dar a otros. Ni el tiempo, ni el amor, ni nada. Es la atención.

Conoces el dicho: “a nadie le importa lo que sabes hasta que no saben lo que te importan”. Aunque es un poco lioso de decir, incluso de interpretar, lo que viene a decir es que nadie te hará caso hasta que no deposites su atención en esa persona en primer lugar.

Cuando nuestra atención se dirige hacia otras personas, se establece una relación. Si la atención es recíproca e intensa, se generan relaciones poderosas. Si la atención es continua en el tiempo, llega el maravilloso amor. No hay amor sin atención hacia la otra persona.

Parece que dar tiempo a otra persona es lo más generoso. Pero el tiempo sin atención tiene poco valor. De hecho, puede ser hasta ofensivo el tener a alguien al lado que no te hace caso, que no te dedica atención.

Sin embargo, la atención sincera, aún cuando no viene acompañada de mucho tiempo, es valiosa para las personas. Siempre tendrás en mente de forma positiva a aquella persona que te prestó atención en el momento en el que lo necesitabas.

La atención es la clave de las relaciones humanas. No des por supuesto que proporcionar tiempo o dinero serán sustitutos de la atención. Dirígela hacia donde quieras, porque es la clave de la felicidad en tu vida.

Una buena noticia: controlar tu atención es algo totalmente dentro de tu voluntad. Puedes decidir en cada uno de los momentos qué asunto es el que tendrá tu atención. Por ejemplo, ahora mismo mi atención está enfocada en escribir este post sobre la atención. Me resulta gracioso eso porque es una metaatención, ¿verdad? 🙂

¿Has pensado en el precio de no enfocar tu atención en las personas y en los asuntos importantes de tu vida? Si tú no tomas el control de tu atención, ten por seguro que alguien más lo hará por ti. Y lo más probable es que termines haciendo tareas que no te interesan, con personas a las que consideras irrelevantes, consumiendo minuto a minuto sin sentido alguno para lo que consideras importante.

Es una gran noticia el saber que se puede controlar hacia adónde enfocar tu atención y cómo hacerlo de forma efectiva. Si tienes interés en ese campo, hay montones de libros que te pueden ayudar. También hay profesionales para hacerlo. No dejes pasar ni un minuto más si piensas que tu atención no está en lo importante ahora mismo.