Cómo aprovechar tanto el tiempo que te parecerá que tienes dos vidas

Muy a menudo las personas me preguntan cuál es mi secreto para hacer “tantas cosas”: gestionar la empresa, tener 3 hijos, presentar el programa de radio, asistir a saraos, escribir en Linkedin, etc.

Te reconozco que tengo un mantra particular que dice “hay tiempo para todo”.

Ahora bien, como sabes que yo tengo las mismas 24 horas que tú y que todos los demás, 

¿Dónde está el truco?

Bien, el truco está en entender que “hay tiempo para todo aquello que es importante para ti” y que, teniendo lo importante muy claro, todo funciona como seda.

En este vídeo te contaré:

  • Cómo separar el grano de la paja e identificar lo que es realmente importante.
  • Cómo eliminar lo superfluo que te está quitando tiempo y energía y no te lleva a donde quieres.
  • Cómo dejar de procastinar y que las cosas comiencen a ocurrir.

Me llamo María Gutiérrez. Soy Ingeniera y Psicóloga y mi propósito es ayudar a las personas a despertar su talento oculto y hacer que las empresas puedan acceder a él sin sesgos.

¿Sientes que llegas a todos lados con la lengua afuera?¿Te pierdes oportunidades interesantes porque no tuviste tiempo para dedicarle la atención que requerían?¿Notas que te pierdes parte de la vida?

Te entiendo. Estás en medio de una vorágine come-tiempo de la que no sabes cómo salir. Es como estar en medio de una inundación de agua, luchando por estar a flote y llegar a la orilla. 

Notas cómo el tiempo se escurre sin que te des cuenta. Abres los ojos y empieza el día. Antes de que te des cuenta, ya es de noche de nuevo. La vida ha ocurrido y tú ni te has enterado.

Bien, lo primero que quiero que sepas es que no sólo te ocurre a ti. Es algo normal en nuestros días. 

Lo segundo que quiero que sepas es que sólo podrás salir de ahí SI TÚ QUIERES. No “si puedes”, no “si las cosas cambian”. Lo único que hace falta es que realmente QUIERAS SALIR.

¿Estás en ese punto?¿Realmente quieres salir de esa vorágine? No hace falta que dejes tu trabajo, ni que abandones a nadie. No hace falta eso.

Te digo lo que te hace falta:

IDENTIFICAR QUÉ ES LO IMPORTANTE

¿Qué es lo importante para ti? ¿Acaso lo sabes?

Para mí, lo más importante es tener relaciones positivas con los demás. No soporto los conflictos, los chantajes, los enfados, los gritos, la ironía, el sarcasmo, las malas caras… Simplemente es algo con lo que no puedo vivir.

Quieras o no, ésto está relacionado directamente con mi tiempo de la siguiente forma: Cuando lo importante está bien y las interacciones con los demás son positivas, todo lo que tengo que hacer se hace rápidamente y parece que “sale solo”.

Sin embargo, cuando las relaciones con los que me rodean son difíciles, todo cuesta más, se alarga, va a trancas y a barrancas, es cansino y un sufrimiento para todos.

Por tanto, para mí, es muy importante que las relaciones fluyan y sentirme cómoda. De esa forma puedo dejar brillar todo mi talento y, de alguna forma, hacer que todo fluya a mi alrededor. Todo se vuelve fácil.

La comunicación con los clientes se vuelve fácil; cuando ofrezco a una persona venir a la radio, se hace fácil; cuando tengo que pensar en el siguiente post en Linkedin, sale fácil.

Si es fácil, me lleva poco tiempo, lo que me permite hacer más cosas y tener tiempo para todo.

¿Te pasa a tí lo mismo?

Lo segundo que es necesario hacer es:

ELIMINAR LO SUPERFLUO

Imagina que tienes que cerrar un trato importante con una persona a la que conoces poco. Tú eres la persona responsable de preparar el encuentro, así que tienes que hacer las siguientes tareas:

  • Elegir el lugar: puedes elegir un sitio cómodo que conoces, que te pilla cerca, que conoces al dueño y en el que puedes delegar los detalles de la comida; o puedes elegir un sitio “de postín”, que te pilla lejos y en donde no conoces a nadie, y liarte la manta a la cabeza con todos los procesos burocráticos para conseguir la mejor mesa.
  • Fijar la fecha: puedes darle a elegir ciertas fechas en las que puedes gestionar adecuadamente todas las demandas; o puedes proponer disponibilidad total a la otra persona y luego arriesgarte con el encaje de bolillos de la agenda.
  • Hacer llegar la documentación: puedes compilar la información clave en los formatos más adecuados que impliquen menos tiempo de desarrollo (por ejemplo, un vídeo en el despacho hablando a cámara y adelantando los puntos claves que quieres tratar y explicando la estructura de los documentos con los que se trabajará); o puedes involucrarte en hacer un Prezi muy sofisticado para el que necesites la ayuda de otra persona, pero que te da confianza por que queda “muy profesional”.

Como ves, en este caso yo iría directamente al grano eligiendo un restaurante cercano (minimizo tiempos de desplazamientos), del que conozco al personal y así no tengo que estar al tanto de detalles logísticos, proponiendo unas fechas que sé que puedo gestionar y haciendo llegar la información importante de la forma más clara e inequívoca (el vídeo).

Entiendo que puedas pensar que ese formato que propongo no es adecuado para personas “de cierto nivel profesional” o diferentes ambientes.

Te sorprenderías muchísimo si hablases directamente con las otras personas sobre estas cuestiones más protocolarias, pues te darías cuenta de que ellas también están deseando deshacerse de muchos protocolos que consumen el valioso tiempo, pero que no contribuyen a mejorar las comunicaciones, ni las vivencias, ni los tratos. 

Puede que te sorprendas muchísimo con lo mucho que las otras personas valoran, al igual que tú, una mayor naturalidad y dejarse de “andarse por las ramas”.

Por tanto, empieza eliminando cuestiones superficiales que te consumen tiempo. Al principio te parecerá que lo estás dejando todo “manga por hombro”, pero luego verás que no tenía tanta importancia como le habías dado.

Cuando llegues a ese punto, verás que eres más libre de lo que tú mismo te habías creído y podrás seguir dando pasitos.

La tercera cuestión que debes hacer es:

DEJAR DE PROCASTINAR

Deja de decirte que puedes empezar mañana, o cuando acabes de hacer ese informe importantísimo, o cuando termine la época de presentaciones, o lo que sea.

Esas frases que te dices no te ayudan nada, nadita nada. Lo único que hacen es perpetuarte en tu situación actual.

Seguro que estás pensando: “Ya, María, pero si tú estuvieras en mi situación, entenderías que ahora no puedo asumir nada más y que tengo que esperar a que ocurra X”.

Bien, lamento tener que decirte que así no funcionan las cosas. Si esperas, seguirás esperando por siempre, pues nunca encontrarás el momento adecuado.

Hace unos días me sentí triste por una amiga a la que quiero muchísimo. Hacía unas semanas me había estado contando cómo necesitaba un nuevo rumbo. Le di unas pautas para comenzar a hacer y que, como todo cambio, necesitaba un compromiso por su parte para realmente ser efectivo.

Me la encontré hace unos días y lo que me dijo fue “no he podido empezar con aquello porque requería un compromiso conmigo misma, pero ahora tengo otros compromisos con otros y tengo que mantenerlos”.

Qué pena me dio. ¿Cómo puedes ayudar a otras personas si primero no has sido capaz de ayudarte a ti? Por mucho que quieras, si tú no te has ayudado a tener tiempo disponible, es poco probable que tengas tiempo para ayudar a los demás. Es la pescadilla que se muerde la cola. Primero tienes que liberarte tú para poder tener disponibilidad para ayudar a los demás.

Para que este vídeo no se quede en nada, te invito a hacer un ejercicio que puedes hacer inmediatamente.

Mira a tu alrededor e identifica objetos que no hayas utilizado desde hace tiempo pero que te hayan consumido tiempo a tí. Por ejemplo, puede ser esa máquina de ejercicios que tienes que limpiar aunque no la hayas utilizado; o puede ser ese montón de papeles que tienes a tu lado y que te consumen “espacio físico y mental”; o puede ser esos zapatos que hace tiempo que no te pones pero que ocupan sitio en tu armario, obligándote a rebuscar cada vez que quieres encontrar algo.

Identifica esos objetos superfluos (no te son de utilidad) y elimínalos. Puede ser vendiendo la máquina de ejercicios, haciendo las tareas relacionadas con esos papelotes y quitándolos de la mesa de una vez, o donando esos zapatos con los que tropiezas una y otra vez.

¿Eres capaz de hacerlo?

Si es así. Enhorabuena. 

Si no eres capaz aún, no te preocupes. Vuelve a este vídeo cuando lo necesites.

En cualquier caso, deja un comentario en Youtube sobre lo que te viene a la cabeza ahora mismo.

Para tranquilizarte, te digo que no se trata de tirarlo todo por la borda, sino de darte cuenta de cuáles son las ideas que has dado por sentadas durante mucho tiempo y que te han llevado hacia adónde no quieres ir.

Da miedo. ¿Verdad?

Te entiendo.

Yo misma he tenido que hacer ese ejercicio en multitud de ocasiones, pero el tener tiempo para lo que es importante es algo obligado para mí.

Bien, en este vídeo hemos hecho tres cosas:

  • Cómo separar el grano de la paja e identificar lo que es realmente importante.
  • Cómo eliminar lo superfluo que te está quitando tiempo y energía y no te lleva a donde quieres.
  • Cómo dejar de procastinar y que las cosas comiencen a ocurrir.

Me encantará seguir acompañándote en los siguientes vídeos. Si te ha resultado interesante y crees que puede resultar útil a otra persona que conoces, no dudes en compartirle este vídeo.

Ah, y suscríbete (dándole a la campanita para que te avise de los siguientes vídeos). 🙂

Nos vemos cuando quieras.

Disfruta del día, 

María

María Gutiérrez

Click Here to Leave a Comment Below

Leave a Comment: