Todo lo que ves a tu alrededor es fruto de que alguien ha puesto algo de esfuerzo en ello. Casi nada de lo que ocurre ha sido “por que sí”. Los avances ocurren porque una persona o un grupo de personas quieren avanzar y tienen las ganas de hacerlo posible.

Saber eso me parece motivador, pues el pensamiento que se me viene a la mente es…¿y qué puedo hacer yo para avanzar? Entiéndeme: avanzar no significa necesariamente tener más dinero, y más “éxito”. Avanzar significa aportar a causas en las que es necesario que algo cambie.

Desde hace mucho tiempo el tema de la diversidad es algo que tengo en mente. En un principio lo llamaba, como casi todo el mundo: “igualdad”. Ahora pienso que realmente la igualdad es imposible y que el término que más encaja con la idea que está debajo de “igualdad para todos” es “aceptación de la diversidad”. Parece una tontería, pero no lo es tanto.

Aceptar la diversidad realmente significa dejar de presionar para encontrar similitudes. Por ejemplo: todos los humanos tenemos corazón, hígado, cerebro, tripas…¿Somos iguales? En absoluto. Incluso unas tripas pueden ser diferentes entre sí, diversas. Y, de hecho, lo son. Al igual que nuestros cerebros o nuestro género. Asumir esa diversidad como algo positivo me hace querer expandir esa idea y avanzar hacia la comprensión de esa diversidad para abrazarla.

Seguro que conoces muchos movimientos a favor de la diversidad de género. Estoy completamente a favor de ellos, como otros que rompen estereotipos negativos sobre la madurez o sobre la procedencia sociocultural. Creo que siempre formé parte de este tipo de movimientos, ya sea de una forma más formal o, en ciertas etapas, desde la distancia.

Pero desde hace un tiempo, los avances para que la diversidad sea vista como una oportunidad, ocupan gran parte de mi tiempo profesional y personal. Esta motivación la he concretado a nivel profesional a través de HIWOOK, el Portal de Empleo sin CV que proporciona igualdad de oportunidades de acceso al empleo independientemente de género, edad o procedencia. En Hiwook he volcado todo este propósito y significa un gran motor para mí.

En el plano más personal, que también se mezcla con el profesional, ya que somos personas todo el rato, hay un movimiento que me llama especialmente la atención, y que tiene que ver con el empoderamiento de la mujer en el ámbito profesional. Como ves, me paso todo el día mezclando el aspecto profesional y personal. Creo que ya no noto la línea entre ellos, si es que existe.

El año pasado me lancé de lleno a la tarea de mejorar la posición de mujeres en puestos profesionales claves a través de EJE&CON. Beatriz García-Quismondo, compañera a la que admiro realmente, fue la que me dio la oportunidad de poder formar parte de ese movimiento para promover el #TalentoSinGénero. De forma paralela, quise saber más y más sobre mujeres en puestos directivos, por lo que me topé también con Mujeres&Cia, con Mercedes Wullich a la cabeza liderando, entre otras acciones, las Gala Mujeres Top 100 en España. Cuando conocí esa iniciativa, no pude mejor que querer saber más y acudir a la edición de 2017. La Gala Top 100 es un escaparate para mostrar a la sociedad que las mujeres hacen aportaciones relevantes desde diversos campos: Empresa, Administración, Investigación, Política… En fin, trata de sacar a la luz un trabajo que, en muchas ocasiones, pasa totalmente desapercibido.

Como te contaba, el año pasado insistí para ir a la Gala Top 100 de espectadora. Este año tengo la suerte de ir como candidata de la categoría Revelación y Emprendedoras. ¿Podré ganar? Realmente no lo creo, pues el nivel es muy alto y realmente hay compañeras que han hecho trabajos formidables.

Por mi parte, me parece que voy dando pasitos hacia adelante para aportar al progreso de la aceptación de la diversidad. Queda muchísimo por hacer, pero esto va de seguir, seguir, seguir y seguir avanzando. Sin mirar atrás.