Los grandes talentos del Pop se hacen mayores. Este año dos de los artistas mundiales más talentosos, David Bowie en enero y Prince hace unos días, han dejado de respirar. Siguiendo eso de “si ves las barbas de tu vecino pelar, pon las tuyas a remojar”, supongo que Paul McCartney y Mick Jagger estarán tomando medidas para seguir con nosotros el máximo número de años posibles.

Estas personas, además de músicos, tienen otros talentos muy valiosos desde mi punto de vista. Bowie, Prince, McCartney y Jagger, independientemente de que te guste más su estilo, el género musical, o su técnica instrumental, han logrado permanecer en el ideario colectivo durante MÁS DE CUATRO DÉCADAS cada uno de ellos. Casi nada. ¿Cómo es capaz alguien de mantenerse en la cima durante 40 o 50 años?

Creo que otras competencias relacionadas con la capacidad de adaptación fueron las que permitieron (y permiten aún a algunos, como el indestructible Jagger) recorrer ese camino profesional en el sector musical. Es decir, desde mi punto de vista, estas cuatro personas tienen en común su gran profesionalidad y visión comercial.

Supongo que Jagger lleva cenando tortilla de pechuga de pavo y un yogur desde los años 70. Eso justifica su genial estado físico a los 73 tacos. ¿Dónde está aquel tío que juega a los dados con Satanás? ¿El lado oscuro del rock and roll con sus canciones pegadizas que conocen los de 80 años y mis hijos?¿El antagonista de los buenorros de los Beatles? No, simplemente un gran forofo del marketing, que es capaz de vivir de la imagen creada hace 50 años. Puro branding. Del bueno de verdad.

Estas personas fueron (y son) capaces de crear una marca que perduró y perdurará durante décadas. Más allá de sus capacidades musicales, excepcionales en algunos de los casos como en Bowie y Prince (lo siento por Paul, pero creo que John era el que tenía el talentazo). Jagger, a mi juicio, es el que más lejos ha llevado su estrategia de marca, su branding, consiguiendo crear una gallina de huevos de oro eterna.

Supongo que dentro de unos pocos años estudiaremos a estas personas en las escuelas de marketing, llegando incluso al nivel de Steve Jobs, como algunos de los grandes del “personal branding”.