Mi hijo mayor quiere un altavoz para su cumple. Le digo que busque el modelo que quiere y me pasa por Whatsapp un enlace a Amazon con el altavoz de sus sueños. En un click hago la compra, que además me llega mañana lunes (aunque he hecho la compra un domingo por la tarde). Todo parece fantástico…Salvo que ahora, en cada sitio que entro, me salen anuncios de altavoces. ¡Pero si me acabo de comprar uno!¿Piensan que soy una fanática de los altavoces y que voy a comprar 3 en el mismo día?

El retargeting es esa herramienta marketiniana que intenta que nadie se escape de un e-commerce una vez que has mostrado interés. ¿Qué has buscado un modelo de un coche? Pues vete mentalizándote de que vas a ver unos cuantos anuncios de coches durante los próximos días. ¿Que has visitado una web de viajes para cotillear el precio de las vacaciones de las que presume tu prima? Ten claro que te van a aburrir con bánners de Viena.

Para las páginas webs, el retargeting es una técnica sencilla y baratita. Tan sólo tienen que poner una cookie y ya quedas marcado cuando haces una búsqueda y visitas una página. Desde ahí, sólo tienen que seguir tus pasos a través de páginas con publicidad de terceros para seguir y seguir y seguir y seguir intentando venderte algo. ¿Aún cuando ya lo has comprado?

Técnicamente es factible el que las marcas dejen de martillear a los usuarios que ya han comprado. Pero muchas (la gran mayoría), no lo hacen. Ni siquiera Amazon, que sigue insistentemente mostrándome altavoces una y otra vez. Se olvidan del usuario y le obligan a buscarse la vida para borrar cookies y diversas cuestiones técnicas que hacen que la marca quede en su memoria…pero para mal.

El retargeting mal hecho es como el papel con el número de señoritas en bragas sujeto en el parabrisas de mi Volvo o como el folleto de una desbrozadora en el buzón de mi colega de Chamberí: absolutamente cansino para el que lo sufre.

La tecnología ofrece herramientas muy potentes para conocer al usuario, generar confianza, ofrecerle productos y servicios que REALMENTE son acordes a sus necesidades y, si el cliente quiere, acompañarle fielmente a lo largo de su vida.