Soy mucho de Bill Gates, pero reconozco que quién está barriendo como personaje es Steve Jobs. Ya sabes que su foto y sus palabras están por todas partes.

Una de sus ideas más famosas es la que habla de “connecting the dots”.

Conectar puntos es una forma fácil de decir que personas, lugares, eventos, tecnología, información, talento, motivación…están conectados de alguna forma. La conexión está ahí, sólo hay que poder verla, sentirla, para poder utilizarla y ver el mundo de otra forma: hiperconectado.

El concepto claro que no es nuevo. Es imposible que lo sea porque lo que subyace es la propia capacidad de la inteligencia humana de ver más allá de lo evidente y encontrar relaciones sofisticadas. De hecho, cualquier forma de inteligencia se caracteriza por ello. Así, algunos animales son capaces de encontrar una relación entre un palo y comida y utilizan el palo para sacar a su comida de su escondite.

El mundo que conocemos hoy en día está lleno de conexiones. Todos nos encontramos a personas conocidas aquí y allá, hemos estado en los mismos lugares que nuestros amigos, asistimos a eventos multitudinarios y utilizamos la tecnología como una de nuestras principales formas de conectar.

Pero creo que Steve Jobs realmente hablaba de cómo debemos estar atentos a todas las señales que nos envían esos “puntos” que hoy nos parecen sin conexión, para poder detectarla en cuanto se manifieste, aunque sea muy sutilmente. En ese momento, la oportunidad debe ser aprovechada y puede tener muchas formas: hacer una llamada a una persona, apuntar un dato, reservar un viaje…o simplemente hacer un click en una web de búsqueda de empleo.

Connecting de dots necesita estar preparados para capturar información del medio en el que nos movemos, almacenarla, trabajarla y analizarla para después actuar. Nos obliga a tener claro el modelo de datos en el que se basan nuestros proyectos de vida. Ese modelo se irá haciendo cada vez más complejo, con más dimensiones integradas y con más relaciones entre ellas. Pero nuestra capacidad de análisis también crecerá paralelamente, para aprender y ser capaces de predecir, de prevenir, de actuar, de conectar puntos que parece que no tienen nada en común.

Los visionarios hacen precisamente eso: gestionar información de una forma más eficiente que los demás para poder tomar decisiones antes que nadie. Donde los demás ven sólo un borrón y puntos desconectados, los visionarios ven múltiples formas de relacionarse, de conexión, de oportunidades, de cumplir sus sueños.

Si no eres un visionario natural, te invito a que comiences a sumergirte en el maravilloso mundo del análisis de datos para poder conectar tu realidad. Es un punto por el que empezar.