Llevo en Linkedin más de 6 años. Me gusta, me es útil, me divierte. Lo tiene casi todo, pero le faltan cosas que, a mi modo de ver, le convertirían en una de las mejores herramientas de un profesional.

Durante este tiempo he sido partícipe, como tú, del crecimiento de esta red social profesional. Muchos hemos visto cómo introducía elementos de gamificación: la eficacia del perfil, la red de personas que veían tus publicaciones o el famoso ¿quién ha visto tu perfil? Hemos visto cómo intenta engancharte con el anzuelo de mejorar tu estatus profesional. ¿Cuántos contactos tienes?¿Son relevantes? Todas estas funcionalidades están más dirigidas a retenerte que a solucionarte la vida, son buenas para Linkedin, pero tú podrías vivir perfectamente sin saber si estás en el puesto 225 o 35 de tu red de contactos. ¿Realmente eso significa algo? Ahora mismo, creo que no.

Mi propuesta para que Linkedin sea una herramienta de verdad de la buena, imprescindible en tu carrera, sería que se convirtiese en un verdadero gestor de relaciones personales, es decir, que te permitiese realmente gestionar tu network.

¿Cómo se hace? Lo veo relativamente fácil, simplemente sería ampliar el panel de gestión y convertirlo en un verdadero CRM (Customer Relationship Management) para las relaciones profesionales, no sólo para los clientes.

¿Qué tendría que dejarte hacer Linkedin?

1. Cuando agregas un nuevo contacto, debería dejarte incluir campos personalizados sobre esa persona. Por ejemplo: notas sobre cómo la conociste, quién te puso en contacto, si la conoces también offline, qué otros intereses tenéis en común.

2. Además de los mensajes que envías a través de la plataforma, debería poder dejarte integrar tu email para que toda tu mensajería a los contactos en Linkedin queden registrados. Lo mismo con las llamadas desde la versión móvil. Creo recordar que hace tiempo intentaron una iniciativa relacionada con esto, pero no llegó a prosperar. Supongo que una de las causas fue no enmarcar la iniciativa dentro de un gestor de relaciones profesionales más amplio.

3. La agenda y el calendario también podrían estar integrados, así te quedaría registrado también los contactos que tienes con las personas. Sabrías con quién vas a coincidir en algún evento físico en tu ciudad, por ejemplo.

4. Por supuesto, de las relaciones profesionales surgen oportunidades de negocio, de colaboración. ¿Por qué no registrar estas oportunidades en el gestor profesional para luego hacerles un seguimiento? Igual que haces en tu empresa con las oportunidades que te brinda un posible nuevo cliente.

Hace unos meses un amigo fue a una conferencia y me habló de una ponente muy competente y que había hecho un gran trabajo con la exposición. Me recomendó contactar con ella porque su empresa podría ser una de mis proveedores habituales. Para buscar a esta persona fui a la web de la conferencia, allí encontré su nombre y apellidos. Después, por supuesto, la busqué en Google y encontré su Linkedin. Visité su perfil y comprobé que podría encajarme como proveedora, así que invité a esa persona a conectar. Me respondió positivamente y ya estamos conectadas. Ayer necesité encontrar de nuevo a esa persona. Los que me conocen saben que soy malísima recordando nombres, así que me fue imposible buscar entre mis contactos de Linkedin a esta persona. Tampoco recordaba el nombre de la empresa. Busqué por su cargo, por sus estudios, a través de otros contactos. Al final lo conseguí, pero empleé más de media hora en tener en mi mano el email de Teresa.

Ahora imagínate otra situación bien distinta: Cuando Luis me recomienda a Teresa, voy a Linkedin y le envío la invitación. En mi gestor de contactos profesionales queda registrado el envío de la invitación. Yo puedo añadir el motivo y poner “Luis la conoció en una conferencia y me la recomendó como posible proveedora”. Cuando Teresa me acepta la invitación, queda registrada la fecha, así puedo saber la antigüedad de cada uno de mis contactos. Por supuesto, puedo anotar el vínculo con Teresa a través de Luis, de esa manera puedo saber más adelante quiénes de mis contactos me generan nuevas oportunidades, convirtiéndose en contactos VIP.

Ayer, cuando perdí en mi vida real media hora buscando a Teresa entre mis propios contactos de Linkedin, la situación habría sido muy diferente. Porque podría haber buscado entre mis OPORTUNIDADES, y allí habría estado Teresa como posible proveedora. O a través de mis ENLACES, y Luis habría aparecido como una persona que me suele generar contactos interesantes para mi trabajo. O podría recordar que contacté con Teresa hace tres meses y buscarla por ANTIGÜEDAD.

Creo que ya ha quedado claro el ahorro de tiempo en las búsquedas, pero ahora llega lo más importante: la generación de informes.

Si el gestor de contactos profesionales funciona adecuadamente, podría reportarme quiénes son mis contactos más “fructíferos” en cuanto a la generación de oportunidades de negocio, también en qué época he generado más contactos de máximo interés y con cuáles de las personas de las que tengo en mi red no he contactado en mi vida. Podría saber en qué saraos encuentro a personas afines a mí y con las que colaboraré con casi toda seguridad. ¿Se te ocurre más información que puedes extraer de todos esos datos? Claro que sí.

Como ves, el fin último de ese gestor de contactos profesionales sería el análisis de tu información sobre tu actividad social profesional. Este análisis te permitiría conocer lo que se llama Capital Social, es decir, tu red de contactos que estarían dispuestos a ayudarte o a colaborar contigo. Los datos están ahí dispuestos para analizarse y convertirse en conocimiento. Ello te llevará a poder planificar una estrategia de networking lo más adecuada posible. Porque seguro que sabes la importancia clave de que tiene hacer un buen networking para el desarrollo de tu negocio.

El negocio de Linkedin debiera ser el exprimir la analítica Big Data, y para ello tiene que proporcionar una herramienta lo más útil posible al usuario. Ahora mismo esta herramienta es muy deficiente en el aspecto de la utilidad en el día a día.

Le doy un notable en cuanto a la gestión de la motivación a través de la gamificación para mantener a la gente enganchada a la red social profesional. Es bastante difícil enganchar dando un producto muy mejorable, como está haciendo ahora mismo.

La línea a seguir está clara: convertir #Linkedin en un gestor de las relaciones profesionales Clic para tuitear

Por todas estas razones, y desde mi humilde púlpito, recomiendo a Linkedin que se ponga las pilas en cuanto a mejorar la utilidad al usuario. La línea a seguir está clara: convertir Linkedin en un gestor de las relaciones profesionales. Ya mayor parte del trabajo ya está hecho, ahora sólo queda convertirlo en algo útil.