“Muriendo y aprendiendo” decía mi abuelo. Y eso que no llegó a conocer Google.

Me paso horas y horas buceando en Internet: buscando nuevas soluciones para problemas que se me presentan en el trabajo, interactuando con otras personas (Linkedin y demás), informándome de lo que pasa en el mundo y pasando el rato a veces mirando lugares de vacaciones. Vamos, lo normal para cualquiera un día normal y corriente.

Soy plenamente consciente de que el conocimiento humano que hay en Internet es infinito para nuestra capacidad de compensión individual. Ni siquiera puedo llegar a imaginar que existen el 99,99999999999999999 % de las cosas que hay en el mundo. Pero, a la vez, de una forma ingenua, me creo que “estoy al tanto” de las novedades tecnológicas y las referidas a los nuevos paradigmas de gestión de personas, al menos en España. Craso error.

Esta semana me he topado con dos conceptos que me han resultado especialmente interesantes: LIFI y Knowmads. Ambos no tienen realmente nada que ver entre sí, salvo que pueden revolucionar el mundo tal y como lo conocemos y que tienen más de 3 años de vida desde su concepción.

¿Cómo no me he enterado antes de su existencia? 🙁

Puede que vosotros ya sepáis lo que es el LIFI, pero yo flipé cuando lo leí. Resulta que se pueden enviar datos a través de la luz visible de forma muchísimo más rápida que a través de fibra óptica. Me parece de ciencia ficción que podamos tener bombillas en casa que emitan y reciban datos a alta velocidad.

¿Una linterna va a poder darnos “cobertura de datos”?

No sé, me explota la cabeza de sólo pensar en las implicaciones de este descubrimiento, pues el principal problema de los datos es, precisamente, su trasmisión. Las redes actuales son un cuello de botella para la implementación de IoT. Es decir, si esta tecnología LIFI se generaliza, podemos hacer un mundo hiperconectado realmente. Más allá de lo que hoy soy capaz de imaginar.

Buceando más en el tema, resulta que hay equipos españoles trabajando en esto desde hace años. Tan cerca como en la Universidad Carlos III de Madrid. (Me resulta especialmente cercana porque debo de conocer al 95 % de las personas que han estudiado allí entre 1997 y 2003. !Un saludo para todos ellos!¡Qué tardes en Getafe!) Volviendo al tema. Ana García Armada, catedrática de Teoría de la Señal y Telecomunicaciones de esta Universidad trabaja en la aplicación práctica de LIFI. ¿Cuánto sabemos de ella y de su equipo? A mi parecer, demasiado poco para la importancia de la tecnología en la que están trabajando y de la que ya han hecho una prueba piloto de aplicación de LIFI en una oficina.

El otro concepto que aprendí es “knowmad”. Este tiene que ver con la gestión de personas en el trabajo. O más bien sobre la autogestión de tí mismo como trabajador. Tiene un concepto cautivador: romántico e inspirador a la vez. Si se consulta la Wikipedia, lo que dice es:

El término knowmad es un neologismo que combina las palabras know (conocer, saber) y nomad (nómada) y que da cuenta del perfil del sujeto capaz de ser un nómada del conocimiento. Fue creado por John Moravec1 para referirse a los trabajadores nómadas del conocimiento y la innovación. Se caracteriza por ser innovador, imaginativo, creativo, capaz de trabajar en colaboración con casi cualquier persona, en cualquier momento y lugar. Un knowmad es valorado por su conocimiento personal, lo que le proporciona una ventaja competitiva con respecto a otros trabajadores.

Después de leer este párrafo…¿Quién no quiere ser un Knowmad? ¿Verdad? Léete el “pasaporte de habilidades para un Knowmad”. Dudo que haya nadie que no quiera apuntarse esas 19 para mejorar su autoestima.

Investigando más (poquito), enseguida llegas a Raquel Roca, periodista española que ha escrito un libro sobre este tema. De nuevo, un concepto que tiene unos pocos años tiene a alguien en España trabajando en ello.

La verdad es que lamento haber tardado tanto tiempo en enterarme. Pero el mejor momento para comenzar a aprender sobre ello es ahora mismo. Espero que este post te haya aportado algo nuevo a tí también. La cadena del conocimiento comienza compartiendo.

Por mi parte, voy a intentar contactar con Ana García Armada y con Raquel Roca. No se encuentran personas trabajando sobre temas realmente interesantes todos los días. 🙂