Quedo con un amigo empresario cada 2 o 3 meses. La conversación suele girar en torno a los negocios. Él tiene un par de empresas de más de 100 empleados. Sus historias me sirven para aprender de su experiencia. A él le gustan las novedades, al menos conocerlas, por eso me pregunta cómo es trabajar en una startup y el mundillo en el que nos movemos.

Aunque el tema de conversación siempre es el mismo, el enfoque de cada conversación es diferente: un día hablamos sobre la gestión de personas, otro sobre financiación, otro sobre clientes, otro sobre viabilidad de modelos de negocio…pero, siempre, siempre, siempre, desde hace años, sale la siguiente pregunta por su parte: “A ver, y en eso tuyo de Business Intelligence…¿Qué es lo que haces concretamente?”

Haciendo la cuenta de la vieja, creo que he debido habérselo contado unas 20 veces, más o menos. Como la pregunta sigue invariablemente, he tenido que reflexionar acerca de varias cuestiones:

  • Mi capacidad sobre explicar adecuadamente para qué sirve Business Intelligence.
  • Su capacidad para fijar la atención durante mi explicación y asimilar lo que le estoy contando.

Dado que sé que mi interlocutor es un tío listo de verdad, y sé que es capaz de mantener su atención de forma continuada en temas áridos, lo que me queda es ser capaz de explicar mejor qué es Business Intelligence. Precisamente de ésto va este artículo. Espero tener suerte y lograr mi objetivo.

En los últimos años he conocido a muchos empresarios. Los mejores de ellos destacan por tener una gran intuición sobre los negocios. Son capaces de intuir, de sentir, de oler, de percibir, qué negocios son los que funcionarán, a qué precio hay que ofrecer los servicios, qué tipo de cliente serán los que los compren, dónde abrir los establecimientos…Son unos maestros del Business Intuition. Si lo comparamos con un arma en la batalla de los negocios, ellos tendrían un cañón y, con su experiencia y mirando a las tropas enemigas desde la almena, calcularían el ángulo adecuado para cubrir la distancia necesaria e impactar en su objetivo.

Claro, en esta metáfora estamos suponiendo que el mercado está a nuestra vista porque nosotros tenemos una posición privilegiada. Además, que se mueve muy lentamente, lo que nos da margen de maniobra. También estamos suponiendo que tenemos la fuerza suficiente como para introducir la bala de cañón en éste y luego mover semejante armatroste a tiempo.

Sin embargo, por lo que conozco del mercado actual, éste se mueve muy rápidamente, además, es tan grande que se pierde en el horizonte, por lo que no puedes saber si tu objetivo está en primera fila o en la retaguardia. Nosotros estamos también en el suelo, cortos de miras. No tenemos ninguna posición privilegiada. ¿Qué hacemos entonces?¿Quedarnos de brazos cruzados y esperar?

Mi solución sería intentar encontrar una tecnología de visión satélite y un misil de alta precisión. Con ambas herramientas tendría una visión precisa de la situación, calcularía exactamente las coordenadas del objetivo y las introduciría en el misil, que ejecutaría la estrategia.

Una vez vista la metáfora, puede que surja la pregunta…bueno, pero es que es más fácil encontrar un cañón que un misil. Eso depende de lo que estés buscando, ¿no? Si sólo buscas cañones, igual cuando te encuentras un misil lo confundes con otra cosa y pasas de largo porque no sabes reconocerlo. Eso sería un verdadero problema.

Volviendo a Business Intelligence y a su explicación, simplemente se trata de una herramienta para aumentar la precisión en la toma de decisiones y en la ejecución de las acciones derivadas de ellas. Se trata de buscar misiles de forma activa y utilizar los cañones sólo cuando seas incapaz de conseguir los primeros. Pero, ante todo, buscar misiles.

Esa búsqueda implica reflexiones basadas en evidencias. Por tanto, lo primero es buscar las evidencias y guardarlas como piedras preciosas. Busca datos y guárdalos, pero dirígete sólo a los diamantes y piedras preciosas. Si lo que encuentras es gravilla y zahorra, te aconsejo que vuelvas a redefinir tu búsqueda. Busca la mejor de las informaciones: concreta, exacta, fiable, válida. Guárdala en tu cofre del tesoro. Si la guardas en el sótano con los ratones, se te ensuciará y no verás tu tesoro relucir porque perderá su valor contaminado por suciedad.

Ya tienes tus piedras preciosas, ya tienes tu cofre del tesoro en la sala de la Moneda custodiado por los mejores guardias de tu ejército. Ahora ya puedes analizar tu tesoro y ver realmente lo que tienes y lo que no tienes. En tu cerebro comenzarán a fluir las ideas, volverá tu Intuición a trabajar (esa que tantas alegrías te ha dado) y comenzarás a pensar qué hacer con ese tesoro. Verás la posibilidad de conseguir la tecnología de visión satélite y el misil. Además, ya tienes claro a dónde tienes que apuntar para ganar.

Business = Business Intelligence + Business Intuition = B.I.

Lamento que mi explicación tenga un lenguaje demasiado bélico. Realmente creo que los negocios, además de para hacer dinero, están para divertirse. La próxima vez buscaré una metáfora ambientada en una fiesta.